Druida

Investigación en proceso, figura no encontrada

Hablar natural

Se dice que al Druida no se le puede buscar, te encuentra. Tiene la virtud de entender las señales de la naturaleza y lo más importante, tiene la capacidad de hablar con ella. Su voz es un murmullo que envía palabras del cielo y de la tierra. Habla con todos los seres, desde plantas hasta animales y se percibe una calma siempre que se lo tiene cerca.

 

Los Tercerícolas tuvieron conocimiento de la existencia de solo 3 Druidas en todo el territorio que habitaron.

Se conoce que el Druida adaptaba sus apéndices a su entorno, pues el Druida de la costa (en la imagen) tenía apéndices que asemejaban tenazas de cangrejo, el Druida de la Sierra tenía apéndices similares a cactos y el Druida de la Amazonía tenía apéndices que colgaban como lianas del árbol de Ayahuasca.